Que alguien conteste a los obispos – Enrique Monasterio

Que alguien responda a los obispos, porfa,
Nada, no hay manera. Llevo todo el día esperando que alguien les responda, pero es imposible: les han llamado de todo; pero argumentos, ni uno.
Veamos. En el documento que resumíamos anteayer, la Conferencia Episcopal viene a decir lo siguiente:

Enrique Monasterio

1. La mera voluntad de la madre no debería anular el derecho a la vida del niño ya concebido.

        (Respuesta: no se metan en política y vuelvan a la sacristía, que ya están ustedes muy vistos. Y además la guerra de Irak estuvo muy mal)

2. El aborto no cura, mata.

        (Respuesta: la Iglesia, como siempre, aún no sabe cuál es su papel. A ver si nos vamos enterando de que los pecados y los delitos son cosas diferentes. Queremos ser como "los países de nuestro entorno")

3. No existe un “derecho” al aborto. Matar a un inocente siempre será una atrocidad.

        (Respuesta: la única Moral Pública la dictan las leyes. Las “morales privadas” se viven en privado. O sea, que a estudiar la educación para la ciudadanía. Y la guerra de Irak, horrible)

4. La nueva ley no apoya a la mujer para ahorrarle el terrible drama del aborto.

        (Respuesta: para feministas, nosotros y nosotras. Además la guerra de Irak fue un desastre)

5. Se niega o se devalúa al ser humano para justificar su eliminación.

        (Respuesta: ustedes son gordos y feos. Ah, además está lo de Galileo, los crímenes del franquismo y la guerra de Irak, por supuesto.)

        Sólo Bibiana, nuestra querida Bibiana, cometió la grave imprudencia de agarrar el toro por los cuernos. Nunca le agradeceremos bastante que respondiera, sin salirse por la tangente, a aquella terrible pregunta:

        — “¿Cree usted que un feto de trece semanas es un ser vivo?”

        ¡Pobre Bibiana! Era demasiado joven y le faltaba experiencia. Aún no había aprendido que este tipo de cuestiones deben contestarse con una disertación bien preparada sobre las señoras de derechas que abortan en clínicas de lujo y la expulsión de los judíos y judías durante el reinado de Fernando e Isabel. Pero la pobre ministra se metió en un lío, dijo aquello de que ser vivo sí, pero humano no y temblaron las Facultades de Biología.

        No hubo más remedio que amordazarla y darle unas clases de retórica política para que vaya aprendiendo.

        No sé, querida ministra, cómo se puede ser tan bruta y tan cándida al mismo tiempo.

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s